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Romanos 1:8





Textus Receptus Stephanus 1550
πρωτον μεν ευχαριστω τω θεω μου δια ιησου χριστου υπερ παντων υμων οτι η πιστις υμων καταγγελλεται εν ολω τω κοσμω

Vulgata
primum quidem gratias ago Deo meo per Iesum Christum pro omnibus vobis quia fides vestra adnuntiatur in universo mundo

Almeida Revista e Atualizada
Primeiramente, dou graças a meu Deus, mediante Jesus Cristo, no tocante a todos vós, porque, em todo o mundo, é proclamada a vossa fé.

La Nuova Diodati
Prima di tutto, rendo grazie al mio Dio per mezzo di Gesú Cristo per tutti voi, perché la vostra fede è pubblicata in tutto il mondo.

Luther Bibel 1545
Aufs erste danke ich meinem Gott durch Jesum Christum euer aller halben, daß man von eurem Glauben in aller Welt sagt.

Westcott-Hort 1881
πρωτον μεν ευχαριστω τω θεω μου δια ιησου χριστου περι παντων υμων οτι η πιστις υμων καταγγελλεται εν ολω τω κοσμω

Reina-Valera 1960
Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.

King James Version
First, I thank my God through Jesus Christ for you all, that your faith is spoken of throughout the whole world.

La Bible du Semeur
Tout d'abord, je remercie mon Dieu par Jésus-Christ au sujet de vous tous parce qu'on parle de votre foi dans le monde entier.

Russian Synodal Version
Прежде всего благодарю Бога моего через Иисуса Христа за всех вас, что вера ваша возвещается во всем мире.
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Doy gracias 
ευχαριστω [eucharistô] "agradecer", "dar gracias".

Pablo comienza algunas de sus cartas agradeciendo a Dios en nombre de sus
lectores (1 Cor. 1:4; Fil. 1:3; Col. 1: 3; 1 Tes. 1:2; 2 Tes. 1:3; 2 Tim. 1:3-5; Filem. 4), y a veces expresa su deseo de verlos (Fil. 1:8; 2 Tim. 1:4).  Reconocía los progresos que ya habían hecho otros en el camino cristiano, y estaba agradecido por ese avance, aun cuando en cierto sentido pudieran merecer una censura (1 Cor. 1:4-5, 11). 

De esta manera animaba a los creyentes 
y conquistaba su atención para la instrucción que luego vendría.

A mi Dios
τω θεω μου
Una frase que destaca la naturaleza personal de la relación de Pablo con Dios como cristiano y como apóstol (cf. 1 Cor. 1:4; Fil. 1:3; 4: 19; Filem. 4).

Mediante Jesucristo
δια ιησου χριστου 
Tanto en el agradecimiento como en la oración podemos aproximarnos a Dios
mediante Cristo (Efes. 5:20; Heb. 13:15).

Vuestra fe
η πιστις υμων
Es decir vuestra lealtad y consagración a Cristo, vuestro cristianismo. Un informe igualmente bueno se menciona en otro pasaje: "Vuestra obediencia ha venido a
ser notoria a todos" (cap. 16:19). A pesar de la oposición, años después de la crucifixión de Cristo había una iglesia viva y ferviente en Roma  y el Señor obraba a favor de ella.

Por todo el mundo
εν ολω τω κοσμω [en holô tô kosmô]
Lit.: "en todo el mundo"

Roma era la ciudad capital y los viajeros constantemente pasaban por ella en
sus viajes a diversas partes del imperio, 
por lo tanto, es fácil comprender cómo 
los informes de la nueva religión de los cristianos romanos pudieron divulgarse "en todo el mundo".  

Estas noticias podrían ser llevadas y recibidas con interés especialmente por los miembros de las otras iglesias cristianas en todo el imperio. Pablo puede haber estado pensando especialmente en aquellos que proclamaban la fe y la obediencia de sus hermanos en Roma.

Léxico / Lexicon
Griego /Grego/ Greek Español/Português/English
Latín/Latim/Latin Español/Português/English



Romanos 1:7



Textus Receptus Stephanus 1550
πασιν τοις ουσιν εν ρωμη αγαπητοιςθεου κλητοις αγιοις χαρις υμιν και ειρηνη απο θεου πατρος ημων και κυριου ιησου χριστου

Vulgata
omnibus qui sunt Romae dilectis Dei vocatis sanctis gratia vobis et pax a Deo Patre nostro et Domino Iesu Christo

Almeida Revista e Atualizada
A todos os amados de Deus, que estais em Roma, chamados para serdes santos, graça a vós outros e paz, da parte de Deus, nosso Pai, e do Senhor Jesus Cristo.

La Nuova Diodati
a voi tutti che siete in Roma, amati da Dio, chiamati santi: grazia e pace da Dio nostro Padre e dal Signore Gesú Cristo.

Luther Bibel 1545
allen, die zu Rom sind, den Liebsten Gottes und berufenen Heiligen: Gnade sei mit euch und Friede von Gott, unserm Vater, und dem HERRN Jesus Christus!

Westcott-Hort 1881
πασιν τοις ουσιν εν ρωμη αγαπητοιςθεου κλητοις αγιοις χαρις υμιν και ειρηνη απο θεου πατρος ημων και κυριου ιησου χριστου

Reina-Valera 1960
a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

King James Version
To all that be in Rome, beloved of God, called [to be] saints: Grace to you and peace from God our Father, and the Lord Jesus Christ.

La Bible du Semeur
Je vous écris, à vous tous qui êtes à Rome les bien-aimés de Dieu, appelés à appartenir à Dieu.  La grâce et la paix vous soient données par Dieu notre Père et par le Seigneur Jésus-Christ.

Russian Synodal Version
всем находящимся в Риме возлюбленным Божиим, призванным святым: благодать вам и мир от Бога отца нашего и Господа Иисуса Христа.

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Todos los que estáis en Roma
Pablo se refiere a todos los cristianos de Roma.

Amados
Dios no sólo ama a los que aman a su Hijo. Ama al mundo. Ama a todos los hombres, pero para los cristianos que han sido reconciliados con Dios por medio de la muerte de Cristo, ha sido quitada la barrera que una vez los separó del amor de Dios. Cuando los hombres responden al amor de Dios, es posible una manifestación mayor de ese amor.

Juan 3: 16
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Efesios 2: 4, 5
"Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)"

Romanos 5: 10
"Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida."

Juan 16: 27
"pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios."


Llamados

Ver: Romanos 1:1 y 1:6.

Santos
Griegoαγιος [hagios].
Este término es común en el NT para describir a los cristianos (Hechos 9: 32, 41; 26: 10; Efesios 1: 1; etc.). No denota necesariamente personas ya perfeccionadas en la santidad (1 Cor. 1: 2; cf. 1 Cor. 1: 11), sino a aquellos que por su profesión de fe y bautismo pueden considerarse como separados del mundo y consagrados a Dios.

 La idea básica de αγιος [hagios] (santo) es "separado del uso común para el sagrado". En este sentido se usaba y aplicaba en el AT el término hebreo equivalente qódesh qadesh para referirse, por ejemplo, al tabernáculo y sus muebles (Éxo. 40: 9). Se usaba para el pueblo judío como nación (Éxo. 19: 5-6; Deut. 7: 6), no porque individualmente fueran perfectos y santos, sino para que se mantuvieran separados de las otras naciones y apartados para el servicio del Dios verdadero, pues las otras naciones se dedicaban al culto de sus ídolos.
αγιος [hagios] se usa aquí para referirse a los cristianos de Roma que habían sido llamados a separarse de los otros hombres y de las otras formas de vida, y a consagrarse al servicio de Dios.
Gracia
Griego: χαρις [charis], "buena voluntad", "favor" o "gracia", no la palabra común para saludarse usada en las cartas escritas en griego. El saludo común era χαιρειν[chairein], (Presente Infinitivo Activo de χαιρω [chairô]) una expresión de deseo de salud y  prosperidad.  χαιρειν[chairein] aparece en el NT en la carta de Lisias al gobernador romano Félix (Hechos 23: 26) y en la Epístola de Santiago (Stg. 1: 1). En ambos casos se ha traducido "salud" en la RV 1960). χαιρειν [chairein], como se traduce en 2 Juan 10 y 11, "bienvenido", indica que los cristianos estaban acostumbrados a saludarse mutuamente en esta forma (ver Mateo 26: 49; 27: 29; 28: 9; Marcos 15: 18; Lucas 1: 28; Juan 19: 3, donde χαιρε [chaire] y χαιρετε [chairete] se traducen como "salve"). Pero en vez de χαιρειν [chairein], "saludos", con la idea prevaleciente de prosperidad temporal, Pablo usa aquí χαρις [charis], "gracia", palabra que comenzaba a adquirir un significado cristiano peculiar: "siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Rom. 3: 24).

Paz
La forma usual hebrea para saludar era shalom, "paz", o shalom leka, "paz a ti" (Gén. 29:6; 43:23; Dan. 10:19; Luc. 10:5-6; etc.). Jesús saludó en esta forma a sus discípulos reunidos después de la resurrección (Juan 20:19, 26). La vida, muerte y resurrección de Cristo habían dado un nuevo significado a estos dos antiguos términos familiares. "Gracia" ahora se entendía como el amor redentor de Dios en Cristo: "quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos," (2 Tim. 1: 9).
"Paz" era ahora la paz con Dios mediante la redención:  "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Rom. 5:1).

"Gracia" y "paz" se convirtieron con este significado cristiano en el saludo habitual de Pablo en todas sus epístolas (1 Cor. 1: 3; 2 Cor. 1: 2; Gál. 1: 3; Efes. 1: 2; Fil. 1: 2; Col. 1: 2; 1 Tes. 1: 1-2; 2 Tes. 1: 2; Filem. 3; 
cf. 1 Tim. 1: 2; 2 Tim. 1: 2; Tito 1: 4). Pedro y Juan también usaban saludos similares (1 Ped. 1:2; 2 Ped. 1:2; 
2 Juan 3; Apoc. 1: 4).

Dios nuestro Padre
Dios, como Creador, es el Padre de todos los hombres (Hechos 17: 28-29), pero especialmente de los cristianos que han nacido de nuevo de él (Juan 1: 12-13; 1 Juan 5: 1; cf. 1 Juan 3: 1-2), que han sido adoptados en la familia celestial (Rom. 8: 15), y que se están transformando a la semejanza de él (Mat. 5: 43-48).

El saludo de Pablo es en realidad una oración para que Dios conceda gracia y paz a los creyentes de Roma. Sus saludos en todas sus epístolas son de este modo más que una simple cortesía: por el amor cristiano se han transformado en una oración que implora la bendición celestial.

Señor Jesucristo
Jesús y el Padre son colocados juntos, pues ambos son considerados como la fuente de gracia y de paz. Esta es una evidencia de que Pablo reconocía la divinidad de Cristo: "el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse" (Fil. 2: 6). En el NT con frecuencia se hace referencia a Jesús como a Aquel que ha traído la paz al hombre (Juan 14: 27; 16:33; Hechos 10: 36; Rom. 5:1; Efes. 2:17).











Romanos 1:6







Textus Receptus Stephanus 1550
εν οις εστε και υμεις κλητοι ιησουχριστου

Vulgata
in quibus estis et vos vocati Iesu Christi

Almeida Revista e Atualizada
de cujo número sois também vós, chamados para serdes de Jesus Cristo.

La Nuova Diodati
fra le quali anche voi siete stati chiamati da Gesú Cristo;

Luther Bibel 1545
unter welchen ihr auch seid, die da berufen sind von Jesu Christo,

Westcott-Hort 1881
εν οις εστε και υμεις κλητοι ιησουχριστου

Reina-Valera 1960
entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;

King James Version
Among whom are ye also the called of Jesus Christ:

La Bible du Semeur
Vous êtes de ceux-là, vous qui, ayant reçu l'appel de Dieu, appartenez à Jésus-Christ.

Russian Synodal Version
между которыми находитесь и вы, призванные Иисусом Христом,

Entre las cuales
Es decir, entre todas las naciones (o "gentiles") entre los cuales había recibido
la misión de trabajar. Pablo de esta manera quizá está expresando su autoridad para dirigirse a los creyentes de Roma.

Llamados a ser de Jesucristo
Lit.: "llamados de Jesucristo"

Significa:
"los llamados que pertenecen aJesucristo".



Léxico / Lexicon
Griego /Grego/ Greek Español/Português/English
Latín/Latim/Latin Español/Português/English







Romanos 1:5

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"y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre" (Reina-Valera 1960).

"por intermédio de quem viemos a receber graça e apostolado por amor do seu nome, para a obediência por fé, entre todos os gentios" (Almeida Revista e Atualizada).

"By whom we have received grace and apostleship, for obedience to the faith among all nations, for his name" (KJV).

"per quem accepimus gratiam et apostolatum ad oboediendum fidei in omnibus gentibus pro nomine eius" (Vulgata).

Gracia
Griego: χαρις [charis] aparece 158 veces en el NT. Pablo usa esta palabra más que cualquiera de los otros escritores del NT: la utiliza 111 veces en sus epístolas; y Lucas, su íntimo colaborador, la usa 25 veces en Lucas (8 veces) y en Hechos (17 veces). O sea que entre los dos la emplean más del 86 por ciento de todas las veces que aparece en el NT.

"Gracia" no fue una palabra inventada por los apóstoles. Este término se usa mucho con una variedad de matices en la LXX, en la literatura griega clásica y posterior; sin embargo, el NT parece dar con frecuencia un significado especial a "gracia", que no se encuentra plenamente en otras partes.

"Gracia" también significa "atractivo que tienen ciertas personas", lo que da la idea de belleza, donosura, donaire, algo que deleita al que contempla. Compárese con "la gracia se derramó en tus labios" (Salmo 45: 2, LXX; cf. Proverbios 1: 9; 3: 22). La misma idea se le da algunas veces cuando aparece en el NT. Cuando Jesús habló en Nazaret, sus oyentes "estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca" (Lucas 4: 22). Pablo aconsejó a los creyentes de Colosas que sus palabras siempre debían ser "con gracia" (Colosenses 4: 6).

"Gracia" también da la idea de un sentimiento bello o agradable experimentado o expresado hacia otros, como bondad, favor, buena voluntad. José halló "gracia" ante Faraón (Hechos 7: 10; cf. vers. 46). Mientras los discípulos predicaban, despertaban "favor" -literalmente "gracia"- en toda la gente (Hechos 2: 47); y cuando Jesús era joven "la gracia de Dios era sobre él" (Lucas 2: 40). Este mismo sentido se observa en Lucas 2: 52, "en gracia para con Dios y los hombres". Evidentemente, en estos textos de Lucas no cuadra la acepción "favor inmerecido".

La palabra "gracia" también se usaba como la manifestación de un sentimiento de buena voluntad al expresar agradecimiento. "¿Acaso da gracias al siervo?" (Lucas 17: 9). Con frecuencia se usa en el sentido de expresar gratitud a Dios: "Gracias sean dadas a Dios" (1 Corintios 15: 57; 2 Corintios 8: 16; cf. Romanos 6: 17; 2 Corintios 2: 14; 9: 15). Es, pues, claro que no es un "favor inmerecido" el que los mortales expresan ante Dios.

"Gracia" se usaba además como una expresión concreta de buena voluntad, para referirse a un regalo, un favor, una merced. Los judíos que comparecieron ante Festo le pidieron "como gracia" una medida contra Pablo (Hechos 25: 3); a su vez el apóstol habla del "donativo" (RVR), "generosidad" (BC), "liberalidad" (BJ), "obsequio" (NC), "beneficencia" (VM) que las iglesias habían reunido para los pobres de Jerusalén como "gracia" (1 Corintios 16: 3; cf. 2 Cor. 8: 4, 6-7, 19).

Ninguna de las formas mencionadas difiere de las maneras en que se usa esa palabra en otros pasajes de la literatura griega. El significado peculiar añadido al término "gracia" en el NT -y especialmente en los escritos de Pablo- se refiere al abundante amor salvador de Dios para los pecadores según se revela en Jesucristo. Como "todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3: 23), es obvio que los hombres pecadores no merecen en lo más mínimo una gracia tal ni la amante bondad de Dios. Los hombres han vivido odiando a Dios y en rebelión contra él (cap. 1: 21, 30, 32), han pervertido su verdad (vers. 18, 25), han preferido adorar a cuadrúpedos y a reptiles (vers. 23); han deshonrado la imagen divina en sus propios cuerpos (vers. 24-27), han blasfemado el nombre de Dios (cap. 2: 24) y hasta lo han despreciado debido a su paciencia y longanimidad (vers. 4). Finalmente dieron muerte a su Hijo enviado para salvarlos (Hechos 7: 52). Pero a pesar de todo, a través de ese proceso Dios a continuado considerando al hombre con amor y bondad, para que la revelación de su misericordia pudiera inducir a los hombres al arrepentimiento (Romanos 2: 4).

Esta es la gracia de Dios de acuerdo al significado peculiar que tiene en el NT. No es únicamente el favor de Dios para los que podrían merecer su aprobación; es su amor transformador, ilimitado y que todo lo abarca, para los pecadores -hombres y mujeres- y la buena nueva de que esta gracia, tal como se revela en Jesucristo, es "poder de Dios para salvación" (cap. 1: 16). No comprende sólo la misericordia y buena voluntad de Dios para perdonar, sino que es también un poder activo, vigorizante y transformador para salvar. Por eso puede llenar a una persona (Juan 1: 14) y ser dada (Romanos 12: 3), todo lo abarca (2 Corintios 12: 9; cf. Romanos 5: 20), reina (Romanos 5: 21), enseña (Tito 2: 11-12), afirma el corazón (Heb. 13: 9). En algunos casos, "gracia" parece casi equivaler a "Evangelio" (Colosenses 1: 6) y, en general, a la obra que Dios ejerce (Hechos 11: 23; 1 Pedro 5: 12). La gracia divina es el gran elemento de poder salvador. Cristo dio su vida para ser posible que el hombre fuese restaurado a la imagen de Dios.


Romanos 1:4

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"que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos" (RV-1960).

"e foi designado Filho de Deus com poder, segundo o espírito de santidade pela ressurreição dos mortos, a saber, Jesus Cristo, nosso Senhor" (VARA, 2ª ed.).

"And declared [to be] the Son of God with power, according to the spirit of holiness, by the resurrection from the dead" (KJV).

"qui praedestinatus est Filius Dei in virtute secundum Spiritum sanctificationis ex resurrectione mortuorum Iesu Christi Domini nostri " (Vulgata).

Que fue declarado
Griego: του ορισθεντος [tou horisthentos] (Aoristo del participio pasivo, gen. sing. masc. de οριζω [horizô] "delimitar", "separar", "determinar", "definir"). οριζω [horizô] es la raíz de la palabra compuesta griega (αφωριζω [aphôrizô] ) que se traduce "apartado" en Romanos 1: 1.


Con poder.
Griego: εν δυναμει [en dunamei] "en poder", "poderosamente".¹ Véase δυναμις [dunamis] en "Diccionario". Esta frase puede tener función de adverbio junto a "declarado", o de adjetivo, con "Hijo de Dios". Si se usa como adverbio, la frase significaría que Jesús fue constituido poderosamente (o milagrosamente) como el Hijo de Dios mediante la resurrección. Si se usa como adjetivo, se referiría a la suprema condición de Cristo como el poderoso "Hijo de Dios" en su resurrección o desde la resurrección.

Ambas interpretaciones concuerdan con otros pasajes:

"Y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero" (Efesios 1: 19-21).

Ninguna de estas interpretaciones apoya la idea de que a Jesús le faltó poder divino o la condición de Ser divino antes de su resurrección.

Espíritu de santidad.
Algunos entienden que esta frase se refiere al Espíritu Santo, y citan el cap. 8: 11 en apoyo de esta interpretación ("Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros"); sin embargo, el Espíritu Santo no es llamado "Espíritu de santidad" en ningún otro pasaje bíblico.

Otros consideran que esta frase complementa la expresión "según la carne" (cap. 1: 3), haciendo notar que según la carne Jesús descendía de David, pero que de acuerdo con el espíritu de santidad también era el Hijo de Dios.

Las consecuencias teológicas de este pasaje han sido ampliamente discutidas por muchos intérpretes. Sin embargo, no parece que Pablo se preocupe aquí principalmente con el contraste entre la humanidad y la divinidad de Cristo, sino más bien por aclarar que en Jesús se conjugan al mismo tiempo el Mesías judío prometido y el divino Hijo de Dios.

De entre los muertos
Pablo está presentando la resurrección de Jesús como una prueba de que era Hijo de Dios. Jesús siempre había afirmado que era el Hijo de Dios y había predicho que resucitaría al tercer día:

"Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios" (Mat. 27: 43).

"Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre" (Juan 5: 17-30).

"¿Al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?" (Juan 10: 36).

"Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches" (Mateo 12: 40).

"Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré... Mas él hablaba del templo de su cuerpo" (Juan 2: 19, 21).

Ahora Pablo está afirmando que Jesús había demostrado concluyentemente que era el Hijo de Dios mediante el milagroso cumplimiento de su predicha resurrección.

Nuestro Señor Jesucristo
En el texto griego las palabras "nuestro Señor Jesucristo" (vers. 3) están al final del vers. 4.

Finalmente Pablo identifica al Hijo de David y al Hijo de Dios con el Jesús de Nazaret ya reconocido como Cristo y Señor por los cristianos.

"Señor", griego: κυριος [kurios], como título para un rey y amo divino, ya era familiar por su uso en la LXX donde κυριος [kurios] es la traducción del Heb. YHWH el nombre divino que se translitera en castellano como "Jehová" (RVR) y como"Yahveh" (BJ).
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¹ La expresión: εν δυναμει [en dunamei] aparece también en:

"También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder" (Marcos 9: 1).

"Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo" (Romanos 15: 13).

"con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo" (Romanos 15: 19).

"para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios" (1 Corintios 2: 5).

"Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder" (1 Corintios 4: 20).

"Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder" (1 Corintios 15: 43).

"en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra" (2 Corintios 6: 7).

"para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí" (Colosenses 1: 29).

"pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros" (1 Tesalonicenses 1: 5).

"Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder" (2 Tesalonicenses 1: 11).

"que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero" (1 Pedro 1: 5 ).

Romanos 1:3

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"acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne" (RV-1960).

"com respeito a seu Filho, o qual, segundo a carne, veio da descendencia de Davi" (AA, 2ª ed.).

"Concerning his Son Jesus Christ our Lord, which was made of the seed of David according to the flesh" (KJV).

"de Filio suo qui factus est ex semine David secundum carnem" (Vulgata).

El evangelio de Dios... acerca de su Hijo
Las palabras "acerca de su Hijo" están estrechamente relacionadas con "el evangelio de Dios" de la última parte del vers. 1; aunque también podrían referirse a "las santas Escrituras" con que termina el vers. 2. Ambas posibilidades concuerdan con el contexto de la epístola.

Nuestro Señor Jesucristo.
En el texto griego estas palabras no están en el vers. 3, sino al fin del vers. 4.

Era
Gr. γινομαι [ginomai], "aparecer" "llegar a ser", "nacer", o simplemente "ser". La palabra tiene aquí el significado de "nacer" (como en Gálatas 4: 4 - "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley").

Linaje de David
Los judíos esperaban que el Mesías procediera del linaje real como había sido predicho:

"Y estando juntos los fariseos, Jesús les preguntó, diciendo: ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David" (Mateo 22: 42).

"¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?" (Juan 7: 42).

"Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces" (Isaías 11: 1).

"He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra" Jeremías 23: 5).

La carne
Es decir, su naturaleza humana.

Romanos 1: 2

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"Que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras" (RV-1960).

"O qual foi por Deus, outrora, prometido por intermédio dos seus profetas nas Sagradas Escrituras" (AA, 2ª ed.).

"(Which he had promised afore by his prophets in the holy scriptures,)" (KJV).

"quod ante promiserat per prophetas suos in scripturis sanctis" (Vulgata).

Prometido antes
Esta promesa fue hecha específicamente en los pasajes del AT que predecían la venida del Mesías, pero también estaba implícita en el significado de todo el AT. El Evangelio no fue una idea tardía de Dios, ni un súbito cambio en su firme y constante propósito para el hombre: fue el cumplimiento de su promesa hecha a nuestros primeros padres (Génesis 3: 15) y para cada generación sucesiva.

Por sus profetas
No sólo los escritores de los libros proféticos del AT profetizaron acerca del Evangelio, sino otros como Moisés, Samuel y el salmista:

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas" (Hebreos 1: 1).

"Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare" (Deuteronomio 18: 18).

"Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días" (Hechos 3: 24).

"Entonces dije: He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí" (Salmo 40: 7).

Santas Escrituras
A través de toda la epístola Pablo se refiere con frecuencia a pasajes del AT para mostrar que el Evangelio concordaba plenamente con las enseñanzas de los oráculos de Dios que ya eran reconocidos.¹ Especialmente anhelaba demostrar a sus compatriotas que el cristianismo estaba basado sobre el fundamento de sus propios profetas y sus escritos sagrados.
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¹ "Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles" (Hechos 26: 22-23).

Romanos 1:1 Dios - IV

En el sacrificio de Cristo se vieron la infinita sabiduría, el amor, la justicia y la misericordia de Dios.

La comprensión y el aceptación de su voluntad no sólo informará sino también transformará

"Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor" (2 Corintios 3: 18).

"Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios" (Efesios 3: 14- 19).

"Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad" (Colosenses 1: 9-11).

Se presenta a Dios como quien demanda mucho, pero también da liberalmente:

"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" (Mateo 16: 24).

"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Romanos 8: 32).

El espera obediencia, pero paga un precio infinito para que la obediencia sea posible:

"Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él" (Éxodo 23: 21).

"La bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido" (Deuteronomio 11: 27, 28).

"Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?" (Isaías 5: 4).

"Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos" (Oseas 14: 4).

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3: 16).

Tiene una ley inmutable, pero suministra gracia inagotable

"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos" (Mateo 5:17-19).

"Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia" (Romanos 5: 20).

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" Filipenses 4: 13).

Odia el pecado con aborrecimiento profundo, pero ama al pecador con amor maravilloso:

"No pondré delante de mis ojos cosa injusta.
Aborrezco la obra de los que se desvían;
Ninguno de ellos se acercará a mí" (Salmo 101: 3).

"En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antiguedad" (Isaías 63: 9).

"Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia" (Jeremías 31: 3).

"Pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego" (Romanos 2: 8, 9;

"Como también en Oseas dice:
Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,
Y a la no amada, amada" (Romanos 9: 25).

El es Creador y Sustentador del universo ilimitado, y sin embargo, es el Padre ansioso que espera en la puerta el regreso del hijo pródigo:

"Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca... Desde los cielos miró Jehová; vio a todos los hijos de los hombres; desde el lugar de su morada miró sobre todos los moradores de la tierra" (Salmo 33: 6, 13, 14).

"Todos ellos esperan en ti,
Para que les des su comida a su tiempo.
Les das, recogen;

Abres tu mano, se sacian de bien" (Salmo 104: 27, 28).
"Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí" (Isaías 44: 22).

"Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó" (Lucas 15: 20).

Desafía al intelecto del hombre más brillante que el mundo haya conocido, y sin embargo acepta la devoción de un niñito: (Ver Job, capítulos 36-41).

"Reuníos, y venid; juntaos todos los sobrevivientes de entre las naciones. No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero de su ídolo, y los que ruegan a un dios que no salva. Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí" (Isaías 45: 20, 21).

"¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿y a quién habló la boca de Jehová, para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha perecido, ha sido asolada como desierto, hasta no haber quien pase?" (Jeremías 9: 12).

"Como el padre se compadece de los hijos,

Se compadece Jehová de los que le temen" Salmo 103: 13).

"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7: 11).

Ocasionalmente, los escritores bíblicos rompen en rapsodias de alabanza al Eterno. Lo que la prosa del intelecto no puede expresar, la poesía de la alabanza es capaz de pintar. Después de describir el plan de Dios para salvar a los hombres, Pablo declara:

" ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén" (Romanos 11: 33-36).

Romanos 1:1 Dios - III

La concepción que el hombre tenía del Eterno no podía estar completa hasta que él se revelara a sí mismo en la persona de Jesús:

"A Dios nadie lo vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Juan 1: 18).

Así, la información más completa que el hombre puede encontrar de Dios no está en la naturaleza, o en la experiencia personal, ni siquiera en los rollos de los profetas antiguos, sino en la narración de los Evangelios y en las enseñanzas de los apóstoles. Estas revelaciones son las normas mediante las cuales se han de medir todas las demás revelaciones acerca de él.

Jesús describió esta revelación:

"No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras" (Juan 14: 1-10).

"Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos" (Juan 17)

Y también el autor de Hebreos:

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. El Hijo, superior a los ángeles Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?" (Hebreos 1: 1-5).

Para un mundo que entendió mal al Padre, Jesús retrató su carácter

"Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos" (Mateo 5: 44, 45).

"Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
Con que nos visitó desde lo alto la aurora,
Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;
Para encaminar nuestros pies por camino de paz" (Lucas 1: 78, 79).

"Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos" (Lucas 6: 35).

Romanos 1:1 Dios - II

El Dios de la Biblia se presenta como un Dios de amor

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan. 3: 16).

"Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor" (1 Juan 4: 7, 8).

Se lo describe como "misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado" (Éxodo 34: 6, 7), pero también como un Dios de justicia "que de ningún modo tendrá por inocente al malvado" (v. 7). Estos 2 aspectos se presentan en la declaración del NT: "Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios" (Romanos 11: 22).

La Biblia describe a Dios como un ser capaz de crear, de comunicarse, de amar. Su trato con Abrahán ilustra esta relación personal y cálida. Tenía un plan para el patriarca como lo expresó en el "pacto" que hizo con él. Seis veces se repitió ese pacto:

1. Cuando Dios llamó a Abrahán para dejar su hogar paterno (Génesis 12: 1-4; Hechos 7: 2, 3).
2. Cuando llegó a la tierra a la que Dios lo había llamado (Génesis 12: 6, 7).
3. Cuando experimentó el chasco de la elección egoísta de Lot (Génesis 13: 14-17).
4. Cuando necesitó que se restaurara su confianza después de la batalla contra los reyes (Génesis 15: 1, 5, 6).
5. Cuando pecó y necesitó perdón (Génesis 17: 1-8).
6. Cuando demostró su fidelidad en una crisis severa (Génesis 22: 15-18).

También otros experimentaron esta clase de amistad:

"Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo" (Éxodo 33: 11).

"Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego" (Números 14:13, 14).

"¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra
" (Salmo 139: 7-10).

"¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas" (Isaías 40: 28, 29).

El testimonio del AT es significativo y revelador. En una época en que los dioses de las naciones estaban representados como terrenos y sensuales, los escritores del AT presentan la naturaleza ética de Dios:

"El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño
" (Salmo 24: 4).

"Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él" (Habacuc 1: 13).

También lo vieron como universal y no tribal, y como un Dios en vez de una proliferación de deidades en competencia:

"Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra" (Génesis 14: 22).

"Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas" (Deuteronomio 6: 5).

"En Jehová será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel" (Isaías 45: 25).

"Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?" (Isaías 66: 1).

"La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres" (Daniel 4: 17).

Romanos 1:1 Dios - I

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para [por] el evangelio de Dios" (RV -1960).
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

Dios. (Gr. θεος [theos]).

La filosofía y la religión afrontan su mayor desafío en su esfuerzo por definir a Dios.

La filosofía, en su mayor parte, ha igualado a Dios con la "primera causa", "ley natural", "fuerza cósmica" o, en el mejor de los casos, acepta a Dios como la "realidad última".

La Biblia atribuye a Dios una personalidad, y lo describe como:

Creador. "¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance" (Isaías 40: 28).

Sustentador. "Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo. Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien. Escondes tu rostro, se turban; les quitas el hálito, dejan de ser, y vuelven al polvo" (Salmo 104: 27-29).

Legislador. "Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre diez millares de santos, con la ley de fuego a su mano derecha" (Deuteronomio 33: 2)

Juez. "Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?" (Génesis 18: 25).

Gobernante. "La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres" (Daniel 4: 17).

Padre. "Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen" (Salmos 103: 13).

"Ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos" (Hechos 17: 25-28).

"Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba!, ¡Padre! " (Romanos 8: 15).

La filosofía religiosa lo describe en términos como "omnipotente", "omnisciente" y "omnipresente", palabras que enseñan ciertas verdades importantes acerca de él.

Su existencia está universalmente confirmada por su creación y lo corrobora la naturaleza del hombre:

"Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Romanos 1: 19, 20;

"Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos" (Romanos 2: 14, 15).

Pero este testimonio, aparte de la revelación que Dios dio de sí mismo en las Escrituras, proporciona sólo un concepto limitado y a menudo erróneo (incluso él revela sólo lo que necesitamos saber). Pero debemos recurrir a la Biblia para obtener nuestra definición de Dios. Toda especulación más allá de la revelación es inútil y aun peligrosa.

Romanos 1:1 Evangelio de Dios

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para [por] el evangelio de Dios" (RV -1960).
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

De Dios (Gr. θεου [theou] genitivo sing. masc. de θεος [theos]).


Evangelio de Dios (ευαγγελιον θεου [euaggelion theou])

Tanto en griego como en español estas palabras pueden significar:
(1) El evangelio que se origina en Dios.
(2) El evangelio a respecto de Dios.

Romanos 1:1 Evangelio

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

ευαγγελιον [euaggelion]- palabra compuesta: "bueno" y "mensaje" o "noticias": "buena noticia".

Tyndale (1525) entendía que las palabras εις ευαγγελιον [eis euaggelion] significaban "para predicar el Evangelio". Su interpretación ha sido imitada por una cantidad de traductores modernos. Otros prefieren dejar la frase en forma ambigua.

Personalmente entiendo que esta expresión εις ευαγγελιον [eis euaggelion] significa: "por el evangelio".

La palabra ευαγγελιον [euaggelion] fue originalmente un término para dar las noticias de una victoria, especialmente en conexión con una batalla. Un mensajero que traía buenas nuevas de una batalla levantaba su brazo derecho, pronunciaba la palabra como un saludo, y todos sabían que el resultado había sido bueno antes de conocer cualquiera de los detalles.

La palabra se usó también en conexión con los grandes eventos y ritos religiosos en el culto imperial romano. Siendo que el emperador era considerado como un ser divino, los grandes eventos y rituales de su reinado influirían en la disposición de las fuerzas, tanto naturales como espirituales.

El término ευαγγελιον [euaggelion] se usó para anunciar la ascensión al trono de un nuevo emperador, por eso se consideraba como la introducción de una era de paz y prosperidad para el mundo. Puesto que la gente creía que el emperador tenía poder para controlar las fuerzas malignas del universo, una ceremonia de inauguración del reinado se señalaba como una victoria.

Los cristianos (algunos piensan que esta fue una obra particular de Pablo) tomaron este término para indicar la victoria y la promesa de las buenas cosas por venir, y lo llenaron con un significado aún mayor.

La explicación más clara de esto en un sólo pasaje se encuentra justamente aquí en Romanos 1: 1-5.

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para [por] el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para [por] la obediencia a [de] la fe en todas las naciones por amor de su nombre".

Aquí Pablo, después de declarar que ha sido "apartado" por el evangelio (es decir por la proclamación divina de la buenas nuevas de la victoria de Jesucristo en el camino a Damasco) pasa a describir el significado del evangelio: Fue prometido con anterioridad por los profetas, cumplido en la persona del Hijo de Dios, quien en el lado humano descendía de David, y fue declarado Hijo de Dios por el poder de la resurrección de los muertos. Él ahora es Jesús, nuestro Señor (ascendido al cielo y entronizado), y a través de él hemos recibido gracia y misericordia.

Romanos 1:1 Apartado

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

Apartado

αφωρισμενος [aphôrismenos] - Perfecto del Participio Pasivo, nom. sing. masc. del Verbo αφωριζω [aphôrizô]: de απο [apo] "de", "desde" y οριζω [horizô] "delimitar" = "separar de otros mediante un límite".

Pablo se refiere aquí a la experiencia que tuvo en el camino a Damasco.

Dos veces en la voz pasiva:

Aquí en Romanos 1: 1 y en

2 Corintios 6: 17 "Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos [αφορισθητε aphoristhête - Aoristo del Imperativo Pasivo, 2ª pl. (lit: "sean ustedes separados")], dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré". Es una cita de Isaías 52:11. En la LXX, la palabra es la misma .

Ocho veces en la voz activa:

Mateo 13:49 "Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán [αφοριουσιν aphoriousin - Futuro del Indicativo Activo, 3ª pl.] a los malos de entre los justos".

Mateo 25: 32 "y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará [αφορισει aphorisei - Futuro del Indicativo Activo, 3ª sing.] los unos de los otros, como aparta [αφοριζει aphorizei -Presente del Indicativo Activo, 3ª sing.] el pastor las ovejas de los cabritos".

Lucas 6: 22 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí [αφορισωσιν aphorisôsin - Aoristo del Subjuntivo Activo, 3ª pl.], y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre".

Hechos 13: 2 "Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme [αφορισατε aphorisate - Aoristo del Imperfecto Activo, 2ª pl.] a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado".

Hechos 19: 9 "Pero endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó [αφωρισεν aphôrisen - Aoristo del Indicativo Activo, 3ª sing.] a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tirano".

Gálatas 1: 15 "Pero cuando agradó a Dios, que me apartó [αφορισας aphorisas - Aoristo del Participio Activo, nom. sing. masc.] desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia". (La misma forma griega del verbo -αφορισας aphorisas- es usada en Levítico 20: 26, LXX, para describir al pueblo de Dios separado del mundo: "Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos").

Gálatas 2: 12 "Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba [αφωριζεν aphôrizen - Imperfecto del Indicativo Activo, 3ª sing.], porque tenía miedo de los de la circuncisión".

Romanos 1:1 Apóstol

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

αποστολος apostolos [de απο apo, "lejos", "apartado de", y στελλω stellô, "enviar", "despachar"; así, literalmente, "uno enviado", y por extensión, "un mensajero", "un embajador"].

En griego clásico apóstolos se aplica frecuentemente a un barco o convoy despachados en una expedición mercantil o naval; al capitán de un barco mercante o al comandante de un escuadrón naval; a un representante, sea embajador o enviado.

En griego koiné, el idioma en que se escribió el NT, αποστολος apostolos se usa también con estas 2 aplicaciones generales: a cosas y a personas.

Aparece con la connotación de un barco enviado, una carga que se despacha; de los documentos que representan el barco y su carga (el documento de remito, o tal vez, la licencia de exportación).

Con referencia a personas, el término se aplica al embajador, enviado, delegado. Josefo usa esta palabra cuando habla de los embajadores que los judíos enviaron como sus representantes a Roma.

En el NT, apóstolos con lleva la idea de misión y de representación. El término aparece en el registro de la ordenación y el envío de los discípulos en misión evangelizadora (Mateo 10: 2-6).

Es probable que en esa ocasión Jesús usara la palabra aramea shelaj, equivalente del participio hebreo shâlûaj, "enviado". Este témino semítico, del cual αποστολος apostolos es el equivalente griego, parece haber tenido un uso técnico entre los judíos.

En la literatura rabínica se lo aplica con referencia a mensajeros y representantes dotados de autoridad, como los responsables de reunir ofrendas entre los judíos de la diáspora.

Evidentemente, en todo el NT αποστολος apostolos tiene una significación técnica similar.

El término se usa en los Evangelios, con una excepción (Lucas 11: 49), y sólo en relación con los Doce a quienes Jesús llamó y envió: Andrés y su hermano Simón, más tarde conocido como Simón Pedro; Jacobo (Santiago) y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe; Natanael, también llamado Bartolomé; Mateo, también llamado Leví; Tomás; Jacobo (Santiago), el hijo de Alfeo; Simón el Zelote o cananista; Judas, el hermano de Jacobo; y Judas Iscariote.

El término αποστολος apostolos , sin embargo, no se limita a los Doce.

Pablo, al defenderse contra los que criticaban su ministerio se llamó a sí mismo apóstol, usó la palabra en su sentido técnico, y dio prueba de su apostolado por el hecho de que había sido enviado por el Señor (1 Corintios 9:1, 2; cf. Hechos 1:21, 22, 25) y de él había recibido directamente ese encargo (Gálatas 2:8, 9).

"Apóstol" también se aplica a Bemabé (Hechos 14:14); a Apolos, a quien Pablo incluye entre los apóstoles que fueron "espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres" (1 Corintios 4:6, 9); y a Silvano y Timoteo, a quienes se describe como "apóstoles de Cristo" (1 Tesalonicenses 1:1; 2:6).

Romanos 1:1 Llamado

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser* apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

κλητος [klêtos] Adj. verbal: "convocado", "llamado", "invitado". κλητος [klêtos] es el que recibe la invitación para alcanzar la salvación eterna.

Esta palabra aparece 11 veces el en NT griego. A seguir, las otras 10:

(1) "Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; [porque muchos son llamados, mas pocos escogidos]" [Lectura variante] (Mateo 20:16).

(2) Porque muchos son llamados, y pocos escogidos" (Mateo 22:14).

(3) "entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser* de Jesucristo" (Romanos 1:6).

(4) "a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser* santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Romanos 1:7).

(5) "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados" (Romanos 8:28).

(6) Pablo, llamado a ser* apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes" (1 Corintios 1:1).

(7) "a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser* santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro" (1 Corintios 1:2).

(8) "mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios" (1 Corintios 1:24).

(9) "Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo" (Judas 1).

(10) "Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son * llamados y elegidos y fieles" (Apocalipsis 17:14).
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*Las palabras en itálico no están en el griego.

Romanos 1:1 Jesucristo

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"

παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

Jesucristo: nombre que consta de dos partes, que se considerarán en forma separada.

Jesús
ιησου iêsou [transliteración del arameo Yeshûâ, "Jesús", y éste del hebreo Yehôshûa, Josué].

En el texto griego, Lucas y Pablo se refieren a "Josué" como ιησους Iêsous:

"El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué [ιησους Iêsous] al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David" (Hechos 7:45). "Porque si Josué [ιησους Iêsous] les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día" (Hebreos 4:8)

Por lo general se ha entendido que este nombre significa "Jehová es salvación" (Mateo 1:21). Algunos estudiosos sugieren que debe traducirse"Jehová es generosidad".

El nombre original de Josué, Hoshea', que se ha transliterado como Oseas (Deut. 32: 44; Núm. 13: 8, 16), que significa"salvador" o "salvación" le fue cambiado por Moisés. Según Núm. 13:16, Moisés le cambió el nombre por el de Yehoshua', Jehoshua, poniendo como prefijo la forma abreviada de Jehová (Yahvéh) al nombre anterior de Josué. De ese modo significó "salvación de [o por] Jehová". Josué es sólo una forma acortada de Jehoshua, la forma que siempre aparece en el AT hebreo. En la versión la LXX (Septuaginta o de los Setenta) se lo llama Iêsous huios Naue, "Jesús, hijo de Naue [Nun]".

Después del cautiverio babilónico, cuando el arameo reemplazó al hebreo como idioma común de los judíos, este nombre se transformó en Yeshua', que pasó al griego como ιησους Iêsous . En tiempos del NT, Yeshua' era un nombre común entre los judíos (Hechos 13:6; Col. 4:11), y estaba en armonía con la costumbre hebrea de escoger nombres que tuvieran significado religioso.

Hoy día, los nombres sirven mayormente como una identificación. Pero en tiempos bíblicos, se escogía el nombre con sumo cuidado porque daba testimonio de la fe y de la esperanza de los padres, de las circunstancias del nacimiento del niño, de sus propias características, o se relacionaba con la misión de su vida, sobre todo cuando el nombre había sido ordenado por Dios.

El ángel Gabriel indicó a José que llamara al primogénito de María con este nombre, y la razón que se le dio fue: "Porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21).

El nombre de Jesús está lleno de recuerdos históricos y vislumbres proféticas. Así como Josué había guiado a Israel a la victoria en la tierra prometida, así también Jesús, el Capitán de nuestra salvación, vino para abrirnos las puertas de la Canaán celestial.

Pero Jesús no sólo es el Autor de nuestra salvación (Heb. 2:10), sino que también es el "apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión" (Heb. 3:1).

El sumo sacerdote que volvió del cautiverio babilónico (Esdras 2:2) se llamaba Josué (Zac. 3:8; 6:11-15).

Así como Oseas amó a una mujer indigna y procuró, en vano, por algún tiempo ganar su afecto, y finalmente la compró de nuevo en el mercado de esclavos (Oseas 1:2; 3:1-2), así también Jesús vino para libertar a la raza humana de la esclavitud del pecado (Luc. 4:18; Juan 8:36).

Cristo
χριστος christos [traducción del hebreo Mâshîaj, Mesías]).

La palabra "Mesías" significa "ungido".

Antes de la resurrección, en los cuatro Evangelios se llama a Jesús "el Cristo" (o Mesías), usando el nombre más bien como título que como nombre personal. Después de la resurrección, el artículo suele desaparecer y "Cristo" se transforma tanto en nombre como en título.

En tiempos del AT el sumo sacerdote (Exo. 30:30), el rey (2 Sam. 5:3; cf. 1Sam. 24:6), y en algunos casos los profetas (1 Rey. 19:16) eran ungidos al ser consagrados al sagrado servicio. Esas personas se denominaban entonces mashíaj,"ungido" (Lev. 4:3; 1 Sam. 24:6; 1 Crón. 16:21-22).

En las profecías mesiánicas, el término pasó a aplicarse específicamente al Mesías, quien como Profeta (Deut. 18:15), Sacerdote (Zac. 6:11-14), y Rey (Isa. 9:6-7), había sido constituido para que fuera nuestro Redentor (Isa. 61:1; Dan. 9:25-26).

Como Profeta, vino a representar al Padre ante los hombres; como Sacerdote, ascendió para representar a los hombres ante el Padre; y como Rey, libera a los que creen en él, no sólo del poder del pecado en esta vida, sino también del reino del pecado, y habrá de reinar sobre ellos en el reino de gloria.

La palabra Christos viene del verbo chriô que significa "rozar", "untar". "ungir".

En el NT, se dice que Cristo fue "ungido" (Luc. 4:18; Hech. 4:27;10:38; Heb. 1:9).

"Cristo" no fue un nombre personal por el que la gente lo conoció mientras estuvo sobre la tierra, sino un título usado para identificarlo con aquel en quien las promesas y profecías mesiánicas del AT encontraban su cumplimiento.

Para los que creyeron en él como enviado de Dios, él era el Cristo; es decir, el Mesías, el "ungido" por Dios para ser el Salvador del mundo.

Jesucristo

El uso de los 2 nombres juntos (Mateo 1:18; 16:20; Marcos 1:1), Jesús y Cristo, constituye una confesión de fe en que Jesús de Nazaret, el hijo de María, es realmente el Mesías (Mateo 1:1; Hechos 2:38).

También se lo conocía por el título de Emanuel, "Dios con nosotros", un reconocimiento de su divinidad y nacimiento virginal (Mateo 1:23; cf Isaias 7:14; 9:6, 7).

La designación corriente que usó Jesús para sí mismo fue "el Hijo del Hombre" (Marcos 2:10; etc,), una expresión que nunca usaron otros cuando hablaban de él o se dirigían a él. Con este título, que parece tener implicaciones mesiánicas, Jesús enfatizó su humanidad, sin duda pensando de sí mismo como la simiente prometida (Génesis 3:15; 22:18; cf Gálatas 3:16).

Raramente usó para sí mismo el título "Hijo de Dios", el cual enfatizaba su divinidad (Juan 9:35-37; 10:36), aunque a menudo se refería a Dios como su Padre (Mateo 16:17; etc.). Sin embargo, el Padre lo llamó su Hijo (Lucas 3:22; 9:35), y Juan el Bautista (Juan. 1:34) y los Doce (Mt. 14:33; 16:16) lo reconocieron como "Hijo de Dios".

La afirmación de Jesús de que Dios era su Padre en un sentido especial, y más tarde, su admisión de ser el Hijo de Dios, le valieron el arresto de los judíos que alegaban que eso era causa suficiente para su condenación y muerte (Lucas 22:70, 71).

El ángel Gabriel explicó que Jesús debía ser llamado Hijo de Dios en virtud de su nacimiento de María por el poder del Espíritu Santo (Lucas 1:35; cf Heb. 1:5), y Pablo dice que la resurrección de Jesús de los muertos lo declara "Hijo de Dios" con poder (Romanos 1:4).

Sus dicípulos con frecuencia se dirigieron a él como "Maestro" (Marcos 4:38; 9:38; etc.), y también, en reconocimiento de su deidad, como "Señor" (Juan. 14:5, 8; 20:28).

La gente y los gobernantes por igual usaron el término "Hijo de David" como una designación popular para el Mesías (Mateo 12:23; 22:42; Mr. 12:35; etc.), y como una expresión de la esperanza de liberación de la opresión política.

Romanos 1:1 Siervo de Jesucristo

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

La crucifixión era un método característico de ejecución romana y que nunca se aplicaba a ciudadanos romanos, pues esta forma de castigo se reservaba para las personas más despreciadas: los δουλος doulos, los peores criminales y los no romanos.

Por esto, y por lo que hemos considerado a respecto de los esclavos, algunos se avergonzarían de definirse como siervos.

Pero Pablo usa con frecuencia el término δουλος doulos ("siervo" - "esclavo") para expresar su relación con Cristo como creyente en él:

“Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Gálatas 1:10)

“Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos” (Filipenses 1:1).

“Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad” (Tito 1:1).

Pablo reconocía que los cristianos pertenecen a Cristo por haber sido comprados:
"Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Cor. 6: 20).

"Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo [δουλος doulos], liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo [δουλος doulos] es de Cristo. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos [δουλος doulos], de los hombres" 1 Cor. 7:22, 23).

"en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia" (Efe. 1:7).

"sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 Pedro 1:18-19).

Y con frecuencia aplicaba el sustantivo δουλος doulos a los creyentes:
"Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna" (Rom. 6: 22; 1 Cor. 7:22)

"no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios" (Efe. 6:6).

"Siervo de Jesucristo"
No es un nombre del cual debemos avergonzarnos. Debiéramos reconocer con gozo que somos la posesión comprada de Cristo y entregarnos a su voluntad. Esa clase de servicio absoluto es verdadera libertad (1 Cor. 7:22; Gál. 4:7), porque cuanto más sujetos estamos a la autoridad de Cristo tanto más libres estamos del yugo de los hombres (1 Cor. 7:23).

La importancia del siervo deriva de la dignidad de aquel a quien sirve. Pablo servía al Señor Jesucristo. Está al alcance de todos el servir al mismo Amo.

"¿No sabéis que a quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel a quien obedecéis? (Rom. 6:16).

Hasta el mismo empleado del hogar que se entrega al Señor es siervo del Señor, y no del hombre.

"Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís" (Col. 3:22-24).

Romanos 1:1 Siervo - II

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

El término puede aplicarse a los funcionarios de la corte como siervos del rey (Gén. 41:10; Ex. 7:10, 20; etc.), o a alguien que de alguna manera tiene relación de dependencia con otra persona (Daniel 1:12, 13).

Cuando un inferior se dirige cortésmente a un superior, a menudo se puede referir a sí mismo como siervo, para expresar sumisión (Gén. 50:18, 2 Rey 1:13; Luc. 2:29; Hech. 4:29).

A los que adoran y sirven al verdadero Dios como súbditos suyos, se los llama siervos del Señor (Gén. 19:19; 1 Sam. 3:10; Apo. 1:1; 22:6), y especialmente a sus representantes y voceros escogidos (1 Rey. 8:56; 2 Rey. 9:7; Daniel 9:6).

De particular interés es la expresión "mi siervo" o sus equivalentes, tal como aparecen en los capítulos 41-66 de Isaías, donde a menudo se refiere a Israel como el "siervo" de Dios, a quien él "escogió" (41:8, 9). Isaías ve a la nación desempeñando su papel en el marco de la relación de pacto con el Señor, particularmente con respecto al propósito de Dios para ese pueblo después del cautiverio babilónico (41:9).

Al obrar como sus "testigos" (43:10) debían conocer y comprender la voluntad del Señor para poder dar testimonio de él ante las naciones circundantes. Dios derramaría su Espíritu sobre ellos con el fin de capacitarlos para que lo hicieran eficazmente (44:1-3). El Señor redimiría de Babilonia a su "siervo" Jacob y a sus descendientes, los llevaría de nuevo a su propia tierra (65:9), los bendeciría (65:13-15) y sería glorificado en ellos (49:3). En caso de serle fieles, los defendería de sus enemigos (cf 54:15-17).

En un sentido especial, el Mesías en persona sería el "siervo" de Jehová, que completaría la restauración espiritual y la glorificación de Israel (lsaias 42:1-4). El es el siervo sufriente de los capítulos 52:13-53:12. Al dar testimonio Israel ante las naciones, muchos llegarían a adorar al verdadero Dios, y por esto mismo se convertirían en sus "siervos" (56:6).

Los modernos expositores judíos generalmente atribuyen a Israel todos los comentarios acerca del "siervo de Jehová" que aparecen en los capítulos 41-66, por ser el pueblo elegido de Dios. Sin embargo, los expositores judíos más antiguos - el Tárgum de Isaías, por ejemplo - aplican al Mesías los capítulos 52:13-53:12. La mayoría de los eruditos judíos que contribuyeron a componer el Midrás, también le aplicaron estos pasajes alfuturo Mesías.

Romanos 1:1 Siervo - I

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

Gr. δουλος doulos, literalmente, "esclavo". La palabra contiene la idea de pertenecer a un amo y de servirle como esclavo.

Un esclavo es una persona considerada propiedad de otra y completamente bajo su control.

La práctica de tener esclavos comenzó en tiempos muy antiguos. Abrahán, de acuerdo con su época, los tuvo (Gén. 15:3); José fue vendido como siervo (literalmente "esclavo", Sal. 105:17) e Israel fue una nación esclavizada en Egipto (Deut. 16:12; 24:18, 22; etc.).

Los esclavos eran comunes en la Mesopotamia, donde se los podía comprar por unos 40 siclos; por ello, muchos ciudadanos los adquirían para las tareas domésticas y agrícolas.

En Egipto, sin embargo, eran menos numerosos y los tenían mayormente sólo los ricos, aunque a veces también los veteranos de guerra, que los recibían como recompensa por su valor.

A un esclavo se lo podía adquirir por la guerra (cƒ 2 Rey. 5:2) o por compra (Ex. 12:44), a veces como pago de una deuda (2 Rey 4:1; cƒLev. 25:39); podía nacer como esclavo en la casa de su amo (Gén. 15:3), o podía recibirse como herencia (Lev. 25:46). A un esclavo hebreo sólo se le podía exigir que trabajara 6 años (Ex. 21:2), una ley que no siempre se observaba (Jer. 34:8-11).

Cuando un esclavo era libertado, la esposa esclava que se le había dado y los hijos que le habían nacido quedaban como propiedad del amo (Ex. 21:2-4). El esclavo podía, si deseaba, quedar como tal a perpetuidad, en cuyo caso el amo perforaba su oreja con una lezna como señal de servidumbre (Ex. 21:5, 6).

Un siervo capaz y de talento podía avanzar a una posición de importancia (Prov. 17:2; cƒ Sal. 105:17-21; Gén. 41:42-44).

Un dueño era castigado por matar a un esclavo (Ex. 21:20), y un esclavo debía ser libertado en ciertos casos de pérdida de miembros del cuerpo (Ex. 21:26). Un siervo que hubiera escapado no debía ser devuelto a la fuerza a su amo (Deut. 23:15).

Algunas veces un hombre vendía a su hija como esclava (Ex. 21:7) para transformarse en concubina o esposa secundaria. De acuerdo con Herodoto, esta era una práctica regular entre los tracios. Salomón transformó en esclavos a los cananeos que sobrevivieron en la tierra, pero no a los israelitas (1 Rey. 9:21, 22).

Bajo una antigua ley romana el esclavo estaba a merced absoluta de su amo, para vida o para muerte. No podía apelar a las cortes civiles, no podía poseer propiedades, pero estaba sujeto al menor capricho de su dueño. Como resultado, muchos sufrieron una pesada servidumbre. En una ocasión, cuando un senador romano fue asesinado por un esclavo, su muerte fue vengada con la matanza de los 400 que tenía la familia.

Sin embargo, algunos amos trataban a sus esclavos con gran consideración (cƒ Luc. 7:2). Aparentemente había cristianos que poseían esclavos en tiempos de Pablo (Ef. 6:5-9).

Onésimo (Filem. 10-16) era un esclavo que había huido, pero quien, gracias al esfuerzo de Pablo, se había convertido en Roma y había sido enviado por éste de regreso a su amo en Colosas.

Se aconsejaba al esclavo cristiano a no desalentarse por su esclavitud física (1 Cor. 7:20-22; cƒ 1 Tim. 6:1, 2). A la vista de Dios, el alma de un esclavo es tan preciosa como la de un hombre libre (Gál. 3:28).

Que en el AT se reconozca y reglamente la esclavitud se debe entender contra el telón de fondo de la inmadurez de los hebreos y el bajísimo nivel del paganismo que los rodeaba. Dios trató con generosidad a su pueblo en los tiempos de su ignorancia.

Pero esto hace surgir una pregunta con respecto a por qué el cristianismo no abolió la esclavitud de entrada.

Jesús estableció una nueva regla con respecto al divorcio y al nuevo casamiento para sustituir la que se encuentra en la ley mosaica, que había sido adaptada a la "dureza de vuestros corazones" (Mt. 19:8; Mr. 10:5), pero no dio nuevas instrucciones con respecto a la esclavitud. ¿Se sigue, entonces, que Jesús aprobó la esclavitud porque en el NT no hay un "Moisés os dijo . . . pero yo os digo" también sobre este tema? De ninguna manera.

No se nos dice específicamente por qué Jesús guardó silencio sobre el tema de la esclavitud o de la poligamia, o por qué Pablo envió a Onésimo para que volviera a casa de su amo con un pedido, no una orden, de recibir al fugitivo "no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado" (Filem. 16).

Pero es claro que Jesús estableció principios que, si fueran aplicados, resultarían en la eliminación de los males sociales mediante la regeneración de los individuos que componen la sociedad. La sencilla observancia de la regla de oro evitaría la esclavitud de seres humanos: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos" Mateo 7:12).

Los que critican a la iglesia primitiva por no atacar de frente los males sociales de su época - como la esclavitud, el abandono de los niños no deseados, y otros males difundidos -, deberían considerar que la función del evangelio es básicamente curar el mal del pecado. Una vez que se realiza la cura, los síntomas desaparecen.

Además, si la iglesia naciente hubiera atacado el sistema social como tal, nunca hubiera tenido tiempo ni fuerzas para hacer alguna otra cosa, y probablemente habría sido aplastada completamente al intentarlo.

Romanos 1:1 Pablo

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"

παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

Pablo

Pablo seguía una antigua costumbre cuando puso su nombre como el autor en los saludos introductorios. Otros ejemplos de esto se pueden ver en Josefo, Antigüedades xvi. 6. 3-4; Hech. 23:26; 1 Mac. 11:30, 32.

Son escasos los detalles biográficos directos, pero las referencias indirectas permiten reconstruir con cierta seguridad los primeros años de la carrera de Pablo.

Las Escrituras no dicen nada acerca de sus padres, excepto una mención pasajera a su madre (Gál. 1:15) y de referencias generales sus antepasados hebreos (Hech. 24:14; Gál. 1:14; 2 Tim. 1:3).

Según Hechos 23:16 no era hijo único, pues allí aparece "el hijo de la hermana de Pablo". Es posible que su familia lo consideró un apóstata cuando se convirtió al cristianismo y rompió toda relación con él (Fil. 3:8), y que este hecho le hiciera penoso hablar de los suyos, aunque por Romanos 16:7 podría entenderse que algunos de sus parientes eran cristianos.

Una tradición del siglo II, registrada por primera vez por Jerónimo, afirma que los padres de Saulo vivieron originalmente en Giscala de Galilea. Dice también que alrededor del año 4 a. C. fueron llevados como esclavos a Tarso, principal ciudad de Cilicia en el Asia Menor, donde finalmente obtuvieron su libertad, prosperaron y se hicieron ciudadanos romanos. Más tarde les nació allí un hijo, Saulo.

La vida de Saulo comenzó en Tarso (Hech. 22:3), donde al octavo día fue circuncidado (Fil. 3:5) y, según la costumbre, recibió su nombre. Puesto que era de la tribu de Benjamín (Rom. 11:1; Fil. 3:5), pudo haber recibido el nombre de Saulo en honor del primer rey de Israel, también de esa tribu.

Desde su nacimiento tuvo ciertos privilegios envidiables. Era ciudadano romano de nacimiento (Hechos 22:28). En el siglo I d. C. la ciudadanía romana era muy codiciable, y es probable que la familia de Saulo fuera de cierta alcurnia y de una riqueza más que común. El poseedor de tal ciudadanía tenía amplia razón para enorgullecerse, y naturalmente sentiría afecto por el Imperio Romano.

Además, Saulo era leal a su propia y distinguida ciudad; era ciudadano de Tarso (Hechos 21:39). Esto significa que no sólo residía allí, sino que poseía derechos de ciudadano. Es probable que tuviera este privilegio por servicios prestados por su familia a la ciudad.

Pero por encima de estos privilegios sociales, Saulo valoraba su herencia racial y religiosa. Se gloriaba describiéndose como "hebreo de hebreos" (Fil.3:5; cf. 2 Cor. 11:22), y era celoso de las tradiciones de sus antepasados.

Este orgullo era plenamente compatible con el que sentía por su ciudadanía, tanto romana como de Tarso, porque hasta el año 70 d. C., cuando Vespasiano abolió los derechos legales de los judíos, ellos podían conservar su nacionalidad peculiar, aun dentro del ambiente de la Roma pagana.

A esta satisfacción de trasfondo religioso, Saulo añadía un orgullo especial por ser fariseo. Vivía como fariseo, "conforme a la más rigurosa secta" de la religión judía (Hechos 26:5; cf. Hechos 23:6; Fil. 3:5).

Algunos comentadores sugieren que este fariseísmo fue heredado de su padre; pero es igualmente posible que se hiciera fariseo por causa de su educación bajo la tutela de Gamaliel. Cuando era aún joven, quizá a los 12 años, Saulo fue enviado a Jerusalén (Hechos 26:4) para ser educado por el famoso Gamaliel I (cap. 22:3).

Fue instruido "estrictamente conforme a la ley", "creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas", llegando a ser "celoso de Dios", y "mucho más celoso de las tradiciones de" sus "padres" (Hechos 22:3; 24:14; Gál. 1:14).

Parece que llegó a ser un partidario más fanático de su secta que su mismo maestro. De este modo puso el fundamento para su futura y enérgica cruzada contra la iglesia cristiana (Hechos 8:1, 3; 22:4-5; 26:9-12).

Con este trasfondo y dentro de estos antecedentes, Saulo se introduce en el relato del libro de Hechos (cap. 7:58). Como miembro celoso de la secta más estricta del judaísmo, presenta su apoyo y da asentimiento con su presencia a la muerte de Esteban, quien parece condenar al judaísmo.

Su presencia sugiere que Saulo había seguido viviendo en Jerusalén; por lo tanto, estaría bien enterado del ministerio y de la muerte de Cristo, y del posterior testimonio apostólico cada vez más poderoso. Pero puesto que menciona sólo su encuentro sobrenatural con Jesús en el camino a Damasco (Hechos 22:7-8; 26:14-15; 1 Cor. 15: 8), es poco probable que alguna vez lo hubiera visto personalmente. Con todo, Saulo estaba bien preparado para ser perseguidor de los cristianos, y no hay nada de extraño en que hubiera participado en la muerte del primer mártir.

Se ha debatido mucho en cuanto al cambio de nombre que ocurre a la mitad del libro de Hechos.

Se habla de "Saulo, que también es Pablo" (Hechos 13:9). ¿Porqué habría de presentarse allí un segundo nombre cuando se ha empleado el nombre "Saulo" 18 veces (cap. 7: 58 a 13: 9)?

Desde los días de Jerónimo el nuevo nombre se ha relacionado con el de Sergio Paulo, procónsul de Chipre. Se ha sugerido que Saulo tomó el nombre de Pablo en esa ocasión en honor a la conversión del procónsul al cristianismo. Tal explicación parece poco probable, porque hay razones de peso para suponer que Saulo tuvo desde su infancia más de un nombre.

Saulo nació en un mundo políglota; en una población heterogénea que hablaba una multitud de idiomas diferentes, pero cada grupo tenía su lengua vernácula. Por encima de todo, estaba el griego, lengua franca del mundo civilizado, y el latín, idioma oficial del Imperio Romano. Por esto muchas personas hablaban griego y latín, además de su lengua vernácula.

Por esta razón muchos tenían más de un nombre o quizá diferentes formas del mismo nombre, según el idioma o la sociedad en que se lo usara. En otros casos tenían nombres sin relación lingüística entre sí; es decir, no eran traducciones de un idiomaa otro.

En el caso de Saulo, puede haber pasado lo siguiente: cuando fue circuncidado recibió un nombre judío, Saulo, pero como vivía en una comunidad gentil se le dio también un nombre latino relativamente común: Paulus. Pueden señalarse muchos casos de personas que tuvieron dos nombres: Beltsasar-Daniel, Ester-Hadasa, Juan Marcos (ver Hechos 1:23; 13:1; Col. 4:11).

Lucas muestra que sabía que el apóstol tenía dos nombres: Saulo y Pablo. Antes de Hechos 13:9 lo describe dentro de un ambiente mayormente hebreo, y por lo tanto ha usado su nombre hebreo, Saulo. Posteriormente (Hechos 13:9), Lucas lo ve frente a frente con un funcionario romano, quien naturalmente le habría preguntado su nombre, su procedencia, etc.

Un ciudadano romano no habría respondido: "Soy Saulo, fariseo de Jerusalén", sino "Soy Pablo, ciudadano romano de Tarso". Por lo tanto, el uso del segundo nombre del protagonista del relato de Lucas es sumamente apropiado dentro de las circunstancias, y casi no necesita ninguna otra explicación.

De aquí en adelante, Lucas emplea el nombre gentil, excepto en tres referencias al Saulo de tiempos pasados (cap. 22: 7, 13; 26: 14), lo que muestra con cuánta precisión Lucas registró los discursos de Pablo.

Esto es muy apropiado, porque el ministerio del apóstol en la segunda mitad del libro de Hechos fue casi enteramente en medio de los gentiles. De esa manera el nombre de Pablo está entretejido con su misión para los gentiles. Esto está corroborado por el uso casi invariable del nombre de Pablo en sus epístolas (Rom. 1:1; 1 Cor. 1:1, 12; 2 Cor. 1:1; Gál. 1:1; 5:2; Col. 1:1; 4: 18; etc.).

Otra interpretación merece ser considerada. La palabra latina paulus, cuyo equivalente griego es παυλος paulos significa "pequeño" o "chico", y se ha interpretado como una descripción de la estatura de Saulo. Esta idea tiene el apoyo del libro apócrifo de Hechos de Pablo y Tecla, que data aproximadamentede 160-180 d. C., y aunque no es digno de confianza quizá refleje una tradición genuina referente a la apariencia personal del gran apóstol.

El pasaje en cuestión dice que Pablo era:

"Un hombre pequeño de estatura, calvo, estevado, fornido, cejijunto, de nariz bastante larga, lleno de gracia, pues algunas veces parecía ser un hombre y otras veces tenía el rostro de un ángel".

Sin embargo, debe reconocerse que esta explicación requiere que se acepte que Pablo recibió ese nombre cuando era grande, una vez que se destacaron sus características físicas.

Sea cual fuere el origen del segundo nombre del apóstol, era un nombre romano muy apropiado para su propósito final de llevar el Evangelio a la capital imperial (Hechos 19: 21; Romanos 1: 15). Además, cuando Lucas presenta el tema central de su libro - el ministerio de Pablo para los gentiles -, usa siempre el nombre romano del apóstol.

Romanos 1:1

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"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios" (RV -1960).

"Paulo, servo de Jesus Cristo, chamado para ser apóstolo, separado para o evangelho de Deus" (VARA, 2ª ed.).

"Paul, a servant of Jesus Christ, called [to be] an apostle, separated unto the gospel of God" (KJV).

"Paulus servus Christi Iesu vocatus apostolus segregatus in evangelium Dei" (Vulgata).

i.05. Bosquejo

I. Introducción, 1: 1-15.

A. Saludo, 1: 1-7.
B. Explicaciones personales, 1: 8-15.


II. Exposición doctrinal, 1: 16 a 11: 36.

A. La doctrina de la justificación por la fe, 1: 16 a 5: 21.

1. Justificación alcanzada por la fe, 1: 16-17.
2. La necesidad universal de justificación, 1: 18 a 3: 20.

a. El fracaso de los gentiles, 1: 18-32.
b. El fracaso de los judíos, 2: 1 a 3: 20.

3. La justificación otorgada en Cristo, 3: 21-31.
4. La justificación por la fe: doctrina del Antiguo Testamento, 4: 1-25.
5. Los benditos efectos de la justificación, 5: 1-11.
6. Los efectos de la justificación en contraste con los resultados de la caída de Adán, 5: 12-21.

B. La doctrina de la santificación por la fe, 6: 1 a 8: 39.

1. La muerte al pecado y resurrección a una nueva vida, 6: 1-11.
2. La liberación del yugo de la ley y del pecado, 6: 12-23.
3. La relación de la ley con el pecado, 7: 1-13.
4. El conflicto entre la carne y el espíritu, 7: 14-25.
5. La vida llena del Espíritu, 8: 1-39.

C. La elección de Israel, 9: 1 a 11: 36.

1. El pesar de Pablo por el rechazo de Israel, 9: 1-5.
2. La justicia del rechazo, 9: 6-13.
3. La voluntad de Dios no debe ser puesta en duda, 9: 14-29.
4. La causa del rechazo fue la falta de fe de Israel, 9: 30 a 10: 21.
5. La restauración final de Israel, 11: 1-36.


III. Aplicación práctica de la doctrina de la justificación por la fe, 12: 1 a 15: 13.

A. El sacrificio que hace el cristiano de sí mismo, 12: 1-2.
B. El cristiano como miembro de la iglesia, 12: 3-8.
C. La relación del cristiano con otros, 12: 9-21.
D. La relación del cristiano con el Estado, 13: 1-7.
E. La única deuda que tiene el cristiano: amor, 13: 8-10.
F. La proximidad de la segunda venida, 13: 11-14.
G. La necesidad de tolerancia mutua entre los cristianos, 14: 1 a 15: 13.


IV. Conclusión, 15: 14 a 16: 27.

A. Explicaciones personales, 15: 14-33.
B. Saludos a varias personas, 16: 1-16.
C. Advertencia contra los falsos maestros, 16: 17-20.
D. Saludos de parte de los compañeros de Pablo y de su amanuense, 16: 21-23.
E. Bendición final y doxología, 16: 24-27.

i.04. Tema

El tema de la epístola es la pecaminosidad universal de los hombres y la gracia universal de Dios, la cual proporciona un camino por el cual los pecadores pueden ser perdonados y también restaurados a la perfección y la santidad. Este "camino" es la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios, que murió, resucitó y vive eternamente para reconciliarnos y restaurarnos.

Cuando Pablo escribe esta epístola, su mente está llena de los problemas que han surgido en sus conflictos con los judaizantes. Se ocupa de las cuestiones básicas, y les da respuesta mediante una presentación amplia de todo el problema del pecado y del plan de Dios para hacer frente a esa emergencia.

Pablo muestra en primer lugar que todos los hombres - judíos y gentiles - han pecado y continúan alejados del glorioso ideal de Dios (cap. 3:23).

No hay excusa para este alejamiento, pues todos -judíos y gentiles, sin excepción- han recibido algún grado de revelación de la voluntad de Dios (cap. 1:20). Por lo tanto, todos están, con justicia, bajo condenación.

Además, los pecadores son completamente impotentes para liberarse por sí mismos de esa situación, pues en su condición depravada les es absolutamente imposible obedecer la voluntad de Dios (cap. 8:7).

Los intentos legalistas de obedecer la ley divina no sólo están condenados al fracaso, sino que también pueden ser evidencia externa de un arrogante rechazo generado por ajusticia propia de no reconocer la debilidad del hombre y su necesidad de un Salvador.

Sólo Dios mismo puede proporcionar remedio, y esto lo ha hecho mediante el sacrificio de su Hijo. Todo lo que se pide del hombre caído es que ejerza fe: fe para aceptar las condiciones necesarias para perdonar su pasado pecaminoso, y fe para aceptar el poder que se ofrece para llevarlo a una vida de rectitud.

Este es el Evangelio de Pablo tal como se desarrolla en la primera parte de la epístola. Los capítulos restantes se ocupan de la aplicación práctica del evangelio ante ciertos problemas que tienen que ver con el pueblo escogido y con los miembros de la iglesia cristiana.

i.03. Marco histórico

Parece evidente que la Epístola a los Romanos fue escrita desde Corinto, en su tercer viaje misionero, durante la permanencia de Pablo de tres meses en esta ciudad (Hech. 20:1-3). Muchos eruditos ubican esta visita a fines del año 57 y comienzos del 58; pero algunos prefieren una fecha más antigua.

Que la epístola fue escrita desde Corinto es claro por sus referencias a Gayo (Rom. 16:23; cf. 1 Cor. 1:14) y a Erasto (Rom. 16:23; cf. 2 Tim. 4:20), y por su encomio a Febe, a quien Pablo describe como una creyente que había prestado servicios especiales a la iglesia de Cencrea, el puerto marítimo oriental de Corinto (Rom. 16: 1).

Cuando Pablo escribió la epístola estaba por regresar a Palestina, pues llevaba una contribución de las iglesias de Macedonia y Acaya para los pobres que había entre los cristianos de Jerusalén (Rom. 15:25-26; cf. Hech. 19:21; 20: 3; 24:17; 1 Cor. 16:1-5; 2 Cor. 8:1-4; 9: 1-2).

Después de terminar esa misión, se proponía visitar a Roma, y desde allí continuar con su viaje a España (Hech. 19: 21; Rom. 15: 24, 28).

Hasta ese momento no había podido visitar a la iglesia cristiana de la ciudad capital del Imperio Romano, aunque con frecuencia había deseado hacerlo (Rom. 1:13; 15:22). Pero ahora creía que había completado sus labores misioneras en Asia y Grecia (cap. 15:19, 23), y anhelaba proseguir rumbo al oeste para fortalecer la obra en Italia e introducir el cristianismo en España.

Para poder llevar a cabo este último propósito, Pablo deseaba estar seguro del apoyo y la cooperación de los creyentes de Roma; por lo tanto, antes de su visita les escribió esta epístola en la que bosqueja con términos vigorosos y claros los grandes principios de su Evangelio (cap. 1: 15; 2:16).

i.02. Autor

Nunca se ha puesto seriamente en duda que el apóstol Pablo sea el autor de esta epístola.

Algunos eruditos han sugerido que el cap. 16 quizá no formaba parte de la epístola original enviada a Roma, sino que fue una carta separada enviada a Efeso, donde Pablo había trabajado durante algún tiempo (Hech. 19).

Esta teoría se basa principalmente en la extensa lista de nombres que hay en dicho capítulo, y en la suposición de que difícilmente Pablo podría haber conocido a tantos amigos en una ciudad que aún no había visitado.

Sin embargo, como la gente afluía a Roma desde todas partes del imperio, es muy posible que el apóstol hubiera tenido muchos amigos en la ciudad capital.

Además, todos los manuscritos más antiguos incluyen el cap. 16 como una parte de la epístola.

Por lo tanto, los eruditos conservadores modernos dejan la epístola tal como se encuentra ahora.

i.01. EL TÍTULO

Cuando Pablo escribió esta epístola probablemente no le puso ningún título.

Sencillamente era una carta que escribía a los creyentes de Roma; pero posteriormente la epístola llegó a ser conocida como "A los Romanos", Gr. ΠΡΟΣ ΡΩΜΑΙΟΥΣ [PROS ROMAIOUS], que es el título que se le da en los manuscritos más antiguos.

En manuscritos posteriores este título fue ampliado a "La Epístola de Pablo el apóstol a los Romanos", título que con algunas ligeras diferencias es el que se usa en las versiones castellanas.