Romanos 1:1 Siervo - II

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios"
παυλος δουλος ιησου χριστου κλητος αποστολος αφωρισμενος εις ευαγγελιον θεου

El término puede aplicarse a los funcionarios de la corte como siervos del rey (Gén. 41:10; Ex. 7:10, 20; etc.), o a alguien que de alguna manera tiene relación de dependencia con otra persona (Daniel 1:12, 13).

Cuando un inferior se dirige cortésmente a un superior, a menudo se puede referir a sí mismo como siervo, para expresar sumisión (Gén. 50:18, 2 Rey 1:13; Luc. 2:29; Hech. 4:29).

A los que adoran y sirven al verdadero Dios como súbditos suyos, se los llama siervos del Señor (Gén. 19:19; 1 Sam. 3:10; Apo. 1:1; 22:6), y especialmente a sus representantes y voceros escogidos (1 Rey. 8:56; 2 Rey. 9:7; Daniel 9:6).

De particular interés es la expresión "mi siervo" o sus equivalentes, tal como aparecen en los capítulos 41-66 de Isaías, donde a menudo se refiere a Israel como el "siervo" de Dios, a quien él "escogió" (41:8, 9). Isaías ve a la nación desempeñando su papel en el marco de la relación de pacto con el Señor, particularmente con respecto al propósito de Dios para ese pueblo después del cautiverio babilónico (41:9).

Al obrar como sus "testigos" (43:10) debían conocer y comprender la voluntad del Señor para poder dar testimonio de él ante las naciones circundantes. Dios derramaría su Espíritu sobre ellos con el fin de capacitarlos para que lo hicieran eficazmente (44:1-3). El Señor redimiría de Babilonia a su "siervo" Jacob y a sus descendientes, los llevaría de nuevo a su propia tierra (65:9), los bendeciría (65:13-15) y sería glorificado en ellos (49:3). En caso de serle fieles, los defendería de sus enemigos (cf 54:15-17).

En un sentido especial, el Mesías en persona sería el "siervo" de Jehová, que completaría la restauración espiritual y la glorificación de Israel (lsaias 42:1-4). El es el siervo sufriente de los capítulos 52:13-53:12. Al dar testimonio Israel ante las naciones, muchos llegarían a adorar al verdadero Dios, y por esto mismo se convertirían en sus "siervos" (56:6).

Los modernos expositores judíos generalmente atribuyen a Israel todos los comentarios acerca del "siervo de Jehová" que aparecen en los capítulos 41-66, por ser el pueblo elegido de Dios. Sin embargo, los expositores judíos más antiguos - el Tárgum de Isaías, por ejemplo - aplican al Mesías los capítulos 52:13-53:12. La mayoría de los eruditos judíos que contribuyeron a componer el Midrás, también le aplicaron estos pasajes alfuturo Mesías.